Cuando abrimos Déjà Vu Delikatesser en septiembre de 2002, el objetivo era hacer comida honesta y buena que no fuera demasiado cara. A día de hoy seguimos trabajando por el mismo objetivo.
Tenemos suerte de estar en una zona con tantos buenos ingredientes y buenos productores. La mayoría de nuestros proveedores están a un paseo de nuestra cocina: Podemos recoger el marisco directamente de los barcos pesqueros atracados en Jorenholmen. Los productos cárnicos los compramos a Albert Idsøe, justo enfrente. Si nos quedáramos sin pan, podemos visitar al panadero danés Torben en Kanelsnurren, a tiro de piedra. Nuestro café lo tuesta -y siempre lo ha tostado- Stavanger Kaffebrenneri.