El faro de Grønningen es una luz de carretera conservada desde 1878, estratégicamente situada en un islote de roca lisa a la entrada de Kristiansand. Con el mar como vecino más cercano y un entorno único en la reserva natural de Terneholmen y Grønningen, el faro ofrece una auténtica experiencia en el escarpado paisaje costero de Noruega. No hay electricidad ni ducha, pero los huéspedes pueden disfrutar de un confort sencillo y rústico en interiores recién renovados.
Alojarse en el Faro de Grønningen ofrece la rara oportunidad de vivir en una estación histórica rodeada de mar y cielo. El faro dispone de 30 plazas repartidas en 8-9 habitaciones, con cocinas totalmente equipadas y zonas comunes en la residencia del ayudante y el cobertizo para botes. Los huéspedes pueden utilizar las parrillas y los muebles de exterior, y tomar prestado un bote de remos o aparejos de pesca para vivir una auténtica experiencia en el archipiélago.
La ubicación del faro en una reserva natural implica un estrecho contacto con la fauna, y del 15 de abril al 15 de julio el acceso al este de los edificios está restringido para proteger a las aves marinas. El faro de Grønningen sigue siendo una importante luz de guía para los navegantes, guiando con seguridad a los barcos hacia Østergapet y Kristiansand. Visitarlo ofrece una combinación única de historia, naturaleza y ambiente marítimo.