La masía en la que se alojará data de la década de 1860 y cuenta con una historia fascinante. Su interior refleja el estilo tradicional de las casas de la época, con encantadoras habitaciones, entre ellas una doble y otra familiar. Ideal para grupos pequeños o parejas, las familias también son bienvenidas. La granja ofrece un entorno perfecto para que los niños disfruten de la naturaleza y experimenten la vida en la granja de primera mano.
En la primera planta de la granja encontrará una acogedora cafetería abierta de 11.00 a 16.00 horas. Además, la Galería de Arte está abierta al público gratuitamente en el mismo horario. Se pueden concertar visitas privadas a la galería, y los huéspedes también pueden encargar cenas preparadas por el chef. No obstante, la granja es un lugar ideal para hacer una barbacoa, y también hay muchos restaurantes y opciones para comer en Rosendal.
La granja es fácilmente accesible en coche o a través de pintorescos senderos desde Rosendal.